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Asesinato de Hilarión Daza

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Hilarión Daza

 

Era una tarde del 27 de febrero, cuenta el señor Olivares, un señor Ross reunió a muchas personas a las que instruyo con bebidas y las preparó para recorrer las calles de la población gritando “Muera el traidor”, al mismo tiempo apareció en las paredes carteles escritos con el rezo “ Uyuni será la tumba del traidor Daza” “No pasara de Uyuni el traidor de camarones”

El mismo día a hrs. 18:00 a.m., llegaba de Oruro el tren con 25 hombres del ejercito, a la voz de orden del Teniente Coronel Guzmán Achá conjuntamente con el capitán Mangudo, quienes estaban encargados de resguardar las puertas de la legendaria estación y sus accesos; para que no entre la gente enardecida.

El tren hizo sonar su pito a las 20:30 procedente de Antofagasta, cuando de pronto fue apedreado en la puerta sur de la estación. El general Hilarión Daza fue identificado el bancal, por un capitán que ignora el señor Olivares, y que trabajaba de palanquero en la estación, gritando: “ este es el cholo que viene a pagarme mis sueldos devengados de Capitán, de la campaña del 19”.

El batallón de Oruro que llego a protegerle al General Daza, le dio amplias garantías de que no le pasaría nada malo, más se sumo a esto el Jefe de la Estación Señor Juan Turriaga.

El Vicecónsul de Chile invito a que pase a su oficina, estuvo casi una hora y media, en el ultimo momento pidió un baso de agua y bebiendo dijo estas palabras: “ya siento pasar las balas por mis orejas”, a lo que Achá respondió “usted esta garantizado mi General”.

Luego escoltaron Guzmán y Mandugo a Daza a su alojamiento, mientras un pelotón daba vuelta el manzano para encontrarse de frente con la comitiva, el lugar donde estaba preparado el alojamiento para el General Daza.

Daza y sus acompañantes daban la vuelta la cuadra, cuando descargan el mismo pelotón que lo iba a proteger, a Daza, Guzmán y Mandugo, probablemente se hicieron a un lado, para que la bala no llegue a ellos.

Al día siguiente se mostraba un cuadro, mostrando al General Daza con tres disparos en el pecho, lo que quiere decir que el asesinato fue de frente.

De esta manera termina Olivares Bernardino, para rectificar tal ves algunas lagunas que dejo la historia en tan controvertido personaje, que murió en Uyuni en la Av. Arce.

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